Ya no recuerdo exactamente cuándo conocí a Marta Elena González, supongo que directamente por su interesante blog El gusto es mío. Sin embargo, la cuestión es que desde que nos conocimos, con las intermitencias propias de la vida en Caracas y estos tiempos, frecuentemente conversamos y coincidimos en eventos enogastronómicos.
Y si algo nos ha quedado claro es que cuando ella está detrás de un evento, ése es una oportunidad para disfrutar entre la gente más agradable de la ciudad y con los sabores más variados, desde un clásico entremés francés hasta alguna osadía amazónica.
Lo cierto es que en esta ocasión, Marta Elena abre el calendario 2010 este viernes 19 de marzo en los espacios abiertos del Centro Comercial Casa Mall, con una sensorial experiencia al desgustar tres vinos de Bodegas Trivento nuevos en Venezuela: Pampas del Sur Blanco Dulce, Pampas del Sur Swett Malbec y Pampas del Sur Tinto con la conducción del especialista en vinos William Alvarez, de Vinos para todos.
Además, los vinos estarán acompañado con tres suculentos platillos propuestos y elaborados en perfecta armonía por el Chef Chucho Rojas de Amuse Bouche.
Marta Elena promete que los aromas y sabores serán los protagonistas de la velada que se llevará a cabo en una noche ambientada bajo un toldo, relajado y disfrutando de una hermosa vista de Caracas, acompañado de música lounge evocando el tango que será mezclada por Jeanra, una noche en donde podrás disfrutar de una experiencia que te relajará un buen rato para reconciliarte con el buen vivir.
¿Que dónde ocurrirá todo esto? En Casa Mall, que se encuentra en la subida Los Naranjos, Municipio El Hatillo, Espacio Abiertos-Terraza, 1er piso 7:30 pm a 9:30 pm
La experiencia requiere de una inversión: 200 Bf.
Y si tienes dudas con los vinos, te recuerdo que el sweet malbec lo tuvimos en la Videoguía del vino en venezuela:
miércoles, 10 de marzo de 2010
Sabores argentinos: vinos y gastronomía en Casa Mall Los Naranjos
Publicado por Jesús Nieves Montero en 20:00 1 comentarios
Etiquetas: Catas y exposiciones, eventos, Maridaje, videoguia del vino
domingo, 20 de septiembre de 2009
Cono Sur Riesling Visión 2007: Guía de compra del vino
Ver primera edición: Achával Ferrer Malbec 2005
Ver segunda edición: Álamos cabernet sauvignon 2007
Publicado por Jesús Nieves Montero en 13:28 0 comentarios
Etiquetas: chardonnay, chilenitos, degustaciones, Maridaje, riesling, Vinos blancos
domingo, 13 de septiembre de 2009
Tres syrah chilenos: velada de degustación entre amigos
Hace más o menos unas tres semanas, dado el auge que ha tenido el vino como tema de conversación en twitter, lo que nos ha llevado con algunos amigos a compartir etiquetas como #wine, #vinos y #epicuro, comenzamos a pensar la velada que pudimos disfrutar el día de ayer, 12 de septiembre.
La idea era hacer algo muy simple, una desgutación temática entre amigos donde vino, conversación y maridaje con algunos bocadillos sirvieran para poder compartir ya no sólo virtualmente sino persona a persona la pasión por este tema.
De modo que convocamos a @osiocabrices -que no pudo asistir-, @Naldoxx, @valenruizl y @fernandofranz para hacer posible el encuentro. ¿La reglas? Muy simples: cada uno ponía un syrah y un pasapalo, @martis y yo poníamos la casa y ¡listo!
Entre copas que tiemblan
Como Venezuela cada vez se vuelve más impredecible, la velada casi es saboteada -de hecho, en parte lo fue- primero por una lluvia que hizo pensar a alguno de los invitados en posibles complicaciones de desplazamiento, pero luego, por un sismo de 6,4 en la escala de Ritchter que, por su impacto, dejó conmocionado a @osiocabrices quien terminó declinando la invitación.
En lo particular recordé el pensamiento de Napoleón sobre el champagne: "Después de la Victoria usted se merece un champán, después de la derrota usted necesita." Después del sismo, yo necesitaba el vino, así que le escribí a Arnaldo quien respondió favorablemente: "Llegaremos un poco más tarde, pero iremos."
Asumí completar el vino que faltaría con Rafael Osio, saqué también el que originalmente iba a poner yo y le escribí a Fernando Franz, mi cuñado: sólo en caso de que la ciudad se caiga no vengas.
El plan había muerto y resucitado en uno 30-45 minutos.
Morandé Pionero Syrah 2007: una elección calidad/precio
La velada comenzó e inmediatamente comenzamos a servir el primer vino de la noche, el Morandé Pionero Syrah 2007. ¿Precio? 30 Bs. Realmente económico para los estándares actuales, sin embargo, con el vino siempre es más de qué recibimos por el dinero que el precio en sí mismo, a veces lo barato sale caro y lo caro absurdamente oneroso.
Para Valentina Ruiz era evidente "su color acerezado" y en nariz todos coincidimos en sus agradables aromas afrutados y en su honestidad: es un vino sin madera, conservado en tanques de acero, con lo que se asegura ese carácter sencillo.
Para acompañarlos teníamos dos variedades de queso gouda, uno amarillo y otro blanco de búfala. A Marta le gustó mucho con el blanco, mientras que a los demás nos pareció perfecto con el amarillo, incluso Fernando Franz comentó que cierto amargor que la sentía en el final, parecía mitigado por el carácter graso del queso.
Primer round interesante, de estudio. Ya Arnaldo comenzaba a disipar las dudas sobre la elección de la cepa y la velada continuaba.
Viña San Pedro Castillo de Molina Shiraz 2006
¿Hya algún problema esencial en decir que una canción de, digamos, Justin Timberlake es buena? Yo creo que ninguno: que sea un artista particulamente comercial no desmerita su talento y su capacidad para hacer producciones interesante.
Igual pasa con el vino. Como hablábamos ayer por twitter con María Luisa Ríos de Milsabores, hay muchos snobs del vino que les gusta que todo sea una marca rebuscada, un descriptor que apenas se encuentra en una página escondida de D.R.A.E.
Por eso, sin ningún problema le sugería a Arnaldo que se trajera el Castillo de Molina Shiraz 2007 (60 Bs.) una marca de la que el mercado venezolano está postivamente inundada en supermercados y tiendas especializadas.
Al leer en la hoja técnica del vino la referencia al tocino primero dudamos, pero al llevarlo a nariz rápidamente lo asociamos con ese poder ahumado que le da un año completo en barricas de roble francés. De igual manera, ese color tímidamente acerezado del Morandé, ahora era un velo elegante de rojo cardenal.
Ya en boca -y mientras comenzaba a decantar el vino final- todos coincidimos con la elegancia y redondez del vino y un particular toque especiado que Valentina relacionó inmediata y vehementemente con la nuez moscada. Sin duda habíamos subido un nivel y, en la armonía, fue muy buen acompañante con los cubos de lomito en salsa de tres pimientas de Fernando.
La velada en este punto estaba ya cumplida pero, desde el decantador, el próximo vino esperaba.
Montes Alpha Syrah 2006: broche de cacao
Varias copas después comenzó el aspecto más experimental de la jornada. Cuando realizábamos los arreglos para
no repetir ni vinos ni pasapalos yo le dije a Arnaldo: "será que puedes traerte unos brownies". Valentina le preguntaba: ¿pero de verdad eran solo brownies? ¿No será que entendiste mal? ¿Serían brownies y queso?
Pues no, era sólo brownies y en lugar de un vino de postre teníamos al peso pesado de la jornada, el Alpha de Montes (150 Bs.), para tratar de aprovechar esas notas especiadas y su estructura al contacto con el chocolate.
El Alpha tiene, de acuerdo con Arnaldo, un color ciruela pasa, purpúreo, y en nariz se resaltan nuevamente esos aromas de frutos secos y especias. Ya en boca se siente pleno, denso y, sobre todo, de un final largo, donde predominan nuevamente las especias y, leve y armónicamente, la madera de su paso de un año en barricas.
¿La sorpresa? Con el brownie de chocolate fue muy, pero muy bien. Yo soy un apasionado del chocolate con vinos rojos pero, cuando calculo mal, termino con un sabor metálico en la boca que me arruinan el bocado y la bebida.
Nada más lejos que lo que sucedió con el Alpha. Fue realmente un cierre con broche de cacao para una velada magnífica que nos permitió explorar tres excelentes vinos de una variedad de la que Arnaldo entró renegando y salió convencido.
Syrahs pendientes
¿Qué nos quedó por probar? Evidentemente los asutralianos, de hecho, ya Arnaldo tenía unas botellas a punto de comprar en Casta life & food de The Little Penguin, pero le picaron adelante, así como a Rafael con los Penfolds.
Sugería también que debíamos tener en una lista los syrah de La Rioja argentina, el Raza Argentina de Cooperativa La Riojana que me gusta mucho. Por supuesto que también faltarían los del Ródano, pero ya vendrá el momento.
Por ahora esperamos el próximo encuentro: ¿malbec? ¿tempranillo? Nos tocará decidirlo.
Publicado por Jesús Nieves Montero en 10:11 1 comentarios
Etiquetas: chilenitos, degustaciones, Maridaje, shiraz, syrah, Vinos tintos
martes, 1 de septiembre de 2009
Degustación espacio Galipán: breve video
Publicado por Jesús Nieves Montero en 22:40 0 comentarios
Etiquetas: argentos, Catas y exposiciones, distribuidoras, Maridaje, videos
sábado, 7 de marzo de 2009
Viña Doña Paula Syrah Los Cardos 2006
Hace un par de meses hicimos una reseña del par cabernet sauvignon de este producto de Viña Doña Paula, una interesante bodega argentina. (por cierto, Wine spectator le otorga al cabernet dos puntos màs de nosotros y lo incluyò en sus recomendaciones diarias).Bueno, cerrado el paréntesis, la cuestión es que este Syrah es muy especial, una verdadera sorpresa. Un vino expresivo, de hermoso color y aroma definido a especias en su primera nariz, para luego dejar pasar las frutas.
Ya en boca tiene cuerpo medio, con taninos dulzones, lo que permitió que perfectamente combinara con unas costillas asadas a la salsa bbq.
Un esfuerzo equilibrado y logrado, listo para tomar y disfrutar.
50 puntos base
5 color y apariencia general
15 aroma y bouquet
14 sabor y final
4 Calidad general
Total: 88 puntos
Publicado por Jesús Nieves Montero en 14:07 0 comentarios
Etiquetas: argentos, impelables, Maridaje, Vinos tintos
lunes, 19 de enero de 2009
Banfi Brachetto d'Acqui Rosa regale 2006
Un día, viendo Queer eye for the straight guy, tuve conocimiento de este tipo de espumante dulce, en particular, de su capacidad -sólo igualada por el Porto- para acompañar al chocolate, uno de los retos tradicionales del maridaje.Pues al estar en Panamá, tuve la oportunidad de comprar una botella de esta versión de Banfi y simplemente podemos decir que el vino italiano no deja de asombrarnos: el Rosa Regale 2006 es un vino exquisito y sorprendente.
a la jalea de cranberry, brillante y preciso.En nariz aparecen las frutas rojas especiadas -¿canela?- y ya en boca se termina de fascinar: la
presencia frutal es impactante y su dulzor es discreto, casi en un segundo plano, por lo que, al combinarlo con unso fondants de chocolate que hizo Fernando, el binomio fue más que satisfactorio.Sólo nos retsa esperar que traigan algunas botellas a Venezuela.
Publicado por Jesús Nieves Montero en 13:52 1 comentarios
Etiquetas: Curiosidades, espumantes, italianos, Maridaje, Vinos de postre
martes, 30 de septiembre de 2008
Bodegas Castaño Monastrell Hécula 2004
Casi bajo los mismos principios que marcan al término en el mundo canino, el pedigrí es importante para los vinos. ¿Cómo se expresa? Pues con las puntuaciones que han venido obteniendo, en particular si se trata de un mismo crítico o publicación.
Bodegas Castaño, con orgullo, presenta este Hécula, uno de los vinos que produce en Murcia, que ha cautivado a Robert Parker quien, durante los últimos años, le ha otorgado al menos 90 de sus preciados puntos, demostrando una consistencia poco frecuente para un vino y para los juicios del norteamericano.
Sin ánimo de entrar en polémicas, queremos decir que no se trata de nuestro tipo de vino. Sin duda alguna es un vino sobre el promedio por bastante, con un hermoso color que ya le habíamos notado en Expo Vinos Panamá 2008, un rojo con reflejos ladrillo, muy curioso, que tiene poco que ver con la oferta de vinos a la que estamos habituados.
En nariz comienza nuestra desazón: se siente la fruta pero como lejana, apagada -¿higos?- y, de repente, aparecen ciertas vaharadas de madera, de los seis meses que este caldo lleva en su proceso de añejamiento, que constituye una cierta complejidad no del todo integrada.
En boca es, sin duda alguna, jugoso, no es de fácil descripción, buena concentración, aparece la fruta, notas minerales, algo como de tierra. Es extraño pero es agradable. Repetimos: tal vez teníamos otra expectativa, tal vez limitados a las experiencias de los Rioja o Ribera del Duero como el Monte Castrillo.
Su final es más o menos prolongado y agradable, y por 11 dólares un vino que puede ampliar los horizontes de paladar.
50 puntos base
5 color y apariencia general
14 aroma y bouquet
14 sabor y final
5 Calidad general
Total: 88 puntos
Publicado por Jesús Nieves Montero en 8:43 0 comentarios
Etiquetas: españoles, Maridaje, notas de cata, Parker, Polémicas, Scores
domingo, 28 de septiembre de 2008
Un comentario de Sumito Estévez sobre los vinos del Nuevo Mundo
Agradecemos a nuestra amiga Margaret López quien nos refirió este nota. La fotografía de Sumito Estévez es tomada del blog de Alberto Fariñez.
"La existencia del vino es tan antigua que su origen histórico lleva inevitablemente a comienzos cargados de brumas bíblicas y mitológicas. No existen dudas es a la hora de colocar al imperio romano como el gran protagonista de la expansión de su consumo; por lo tanto, hablar de una historia moderna del vino igualmente nos lleva a la asombrosa cifra de dos milenios.
Fueron los herederos europeos de la tradición romana (España, Portugal, Italia y Francia principalmente) quienes habrían de introducir sus tradiciones enológicas en nuestro continente, una vez detectadas tierras y climas aptos para la siembra de la vid. Es así como desde el siglo XVI puede hablarse de producción sostenida de vinos americanos. Vinos que en estos cinco siglos han ido encontrando su camino, una vez que la infalible prueba del éxito-error ha determinado cuáles cepas y cuáles tierras son las más idóneas para su producción en nuestro continente.
Ante el peso de una historia que se remonta a Noé, es natural que todo vino producido en nuestras tierras sea conocido como del Nuevo Mundo, honor compartido con California, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Los vinos de nuestro continente están naciendo en el contexto histórico, pero su irrupción viene cargada de una potencia y un desenfado adolescentes que claramente están cambiando la industria del vino a nivel mundial.
Los vinos tradicionales de Europa han construido su prestigio sobre el concepto de terroir y, por lo tanto, la denominación de su origen es fundamental. Por el contrario, los vinos del Nuevo Mundo, como bien escribe el enólogo venezolano Vladimir Viloria en la Guía del vino 2008, "centran su propuesta en la búsqueda de la mejor fruta posible".
Las consecuencias de esta afirmación han sido tremendas, al punto que hoy en día es natural nombrar a los vinos de acuerdo con el tipo de uva (llamados "varietales"). Para que se entienda, con ello queremos decir que anteriormente lo usual era entender que la palabra "chateau", por ejemplo, implicaba automáticamente que el vino con esa etiqueta era de una zona específica de Francia llamada Burdeos y sólo se hacía con uvas establecidas por un código de clasificación inviolable (eso es terroir).
Hoy, por el contrario, es posible también decir que un vino de Chile o Argentina es un Carmenere o un Malbec (eso es hablar de varietal), refiriéndonos así al tipo de uva usada. Inicialmente los vinos del Nuevo Mundo se hicieron calcando las técnicas tradicionales depuradas por milenios en Europa. La consecuencia de ello: vinos que se adjetivizaban como decentes, para no ser duros con estos.
Una vez que la industria vitivinícola del Nuevo Mundo se abocó a la búsqueda de un lenguaje propio, con enólogos que crean vinos pensados en la cultura gastronómica local, cepas únicas ideales para nuestros climas, referencias de catas basadas en nuestros recuerdos olfativos de infancia, depuración de técnicas de acuerdo con nuestras realidades particulares y un mercadeo sin vergüenzas, en donde hasta las etiquetas de la botella nos representan como cultura, las consecuencias no se hicieron esperar.
Una vez que nuestros vinos dejaron de ser imitaciones de sus hermanos mayores, la crítica especializada pudo verlos desde una perspectiva objetiva sin referentes previos y comenzaron a cobrar no sólo personalidad, sino también un valor propio ganado en buena lid.
De acuerdo con las estadísticas de la Organización Internacional del Vino, órgano rector de su comercio internacional, en la década de los años ochenta los vinos del Nuevo Mundo representaban 1,7% del mercado mundial... ¡Hoy representan 21,4% y el crecimiento que se espera es arrollador, porque han pasado a ser los preferidos del mercado asiático!
El histórico mercado del vino en Europa tiembla aterrado desde hace un par de décadas y en este instante la Comunidad Europea se encuentra en frenéticas negociaciones para plantear reformas en sus políticas vitivinícolas.
En el contexto latinoamericano, Chile es el líder indiscutido con 138 viñas, una compañía que es la quinta a nivel mundial en ventas (Concha y Toro), un crecimiento sostenido anual de exportaciones de 30% en el último quinquenio y ventas anuales, en dólares, por el orden de 1 millardo.
¡Desde el vino, nuestro continente está poniendo al mundo a hablar en latinoamericano! Una experiencia claramente indicativa de lo que podemos lograr una vez que entendemos que la inserción en el mundo global pasa primero por entender valores propios." (vía el nacional)
Publicado por Jesús Nieves Montero en 6:41 3 comentarios
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Una noche especial cortesía de Oster: Victor Moreno y Maya García: cocina venezolana y vinos del mundo
En los últimos diez años he aprendido a desenvolverme más en dos aspectos relacionados con la gastronomía: he ampliado mi rango de respuesta en la cocina y he aprendido a discriminar lo que busco en un restaurante.
Lo primero me ha ayudado a romper con McDonald's y su larga lista de negocios relacionados, lo segundo es el norte innegociable con el que evalúo un lugar donde vaya a comer.
Y, en definitiva, en un restaurante busco sentirme en buena manos: sin sobresaltos, sin sorpresas desagradables. Como quien se monta en un avión y por lógica confía en el piloto y sabe que de no mediar una tragedia terrible va a llegar a su destino porque sí.
Ayer fue, entonces, una de esas noches de estar en buenas manos. A eso de las seis de la tarde, Mariby Pérez, una de nuestras aliadas estratégicas en términos laborales, me pregunta si la puedo acompañar a una degustación de Oster de Venezuela. Así, de lo más escueta la propuesta.
Sin embargo, como trabajo con Mariby en una agenda de vinos, pensé que Baco estaba de por medio y decidí acompañarla.
La cita fue en La Cuadra Gastronomía, en un espacio con ambiente lounge, donde comenzó todo. Servían prosecco Foss Marai -que a Venezuela trae Veneto América- y fue una apertura más que interesante.
Un perfume a manzana verde y la precisa acidez en boca resaltaron de forma inmediata, mientras por la pequeña sala pasaban bandejas con tequeños y papelón con pasta de ají dulce como acompañante.
Después de conversar un rato con Mariby y con la gente de Oster, ya daba casi por cerrado el evento cuando Elisa Sousa, gerente de mercadeo, nos invita a pasar a cenar.
Bajamos unas escaleras, llegamos a un comedor pequeño con la cocina integrada al mismo y entendimos el sentido de la reunión al ver las caras conocidas: Victor Moreno al mando de la cocina, y Maya García como sommelier tomaban el testigo: la velada prometía.
Ahora, sin más, vamos a los platos.
Entrada: "Vuelve a la vida" presentado con salsa de aguacate y crujientes de plátano. Vino: Establecimiento Juanicó Sauvignon Blanc/Sauvignon Gris Don Pascual 2006 (Uruguay)
El "Vuelve a la vida", muy ligado al concepto de Victor Moreno de explorar al máximo la comida venezolana: de hecho, la salsa que acompaña a los mariscos está hecha con ketchup, a la manera de los kiosqueros de playa.
El vino, muy interesante. Se trata de un a alternativa ligera, casi etérea, con perfume de frutas cítricas y en boca la alta acidez que suele acompañar a la savignon blanc está matizada por su versión gris (la composición es Sauvignon Blanc 85%. Sauvignon Gris 15%).
Se trató de una bebida que llevó perfectamente el plato, complementándolo e incluso balanceando el toque dulzón tanto de la ketchup como de la reducción de jugo de naranja de la salsa.
Principal: Lomo de cerdo confitado con salsa de guayaba, puré de batatas y crocante de cebolla. Vino: Achaval Ferrer Malbec 2005 (Mendoza, Argentina)
Desde que Victor Moreno comenzó a comentar el siguiente plato y las botellas apareciero, se lo comenté a Mariby: éste es un gran vino. De hecho, casualmente conversaba justo antes de salir con mi amiga Margaret López sobre las bondades de los vinos potentes y concentrados de Achaval Ferrer.
Y, sin duda, el cerdo estaba exquisito, la salsa, todo, pero la estrella fue el Achaval. Maya nos contó como ella junto con su equipo se habían dedicado a decantar y filtrar el vino, de manera que pudiéramos disfrutarlo debidamente oxigenado y sin los sedimentos que originalmente presentan las botellas de esta bodega/boutique argentina.
Tiene un color de piel de ciruela bien oscura y se aprecia consistente, continuo, sólido. Su nariz ofrece algunas notas de vainilla -de su paso de 10 meses por roble- pero sin opacar la fruta que está allí, oscura y latente.
Ya en boca es un vino carnoso, con bastante cuerpo, un sabor muy equilibrado que se aleja de las notas de tabaco y café y se acerca a las de cacao y algo de madera. Su final es largo y placentero y cada sorbo era como una forma de abstraerme de la situación social para convertirse en un deleite íntimo, particularísimo. Tremendo vino éste.
Postre: Bienmesabe. Vino: Barros Porto Tawny.
Ya Maya había comentado sobre la conveniencia de tomar bastante agua para compensar la ingesta de vinos. Pero una vez que Victor Moreno comenzó a comentarnos de su indiferencia por los postres, cómo en ellos se movía más por los sabores que por la presentación y aparecieron los bienmesabes, las pequeñas copas de porto llegaron al salon.
Le comentaba a la gente de Sírculo -con quienes tuvimos la reunión del sábado- acerca de nuestra decisión de no explorar tanto el mundo de los portos porque requeriría un presupuesto específico sólo para este tipo de vinos. Pero, por supuesto, somos grandes admiradores de ellos y disfrutamos cada vez que podemos compartirlos.
Este tawny de Barros permite algo así, como diría un norteamericano, un Porto 101, un curso introductorio sobre el vino. Tiene ese color de caoba rojiza y la nariz siempre me recordará a las frutas maceradas para hacer torta negra.
En boca es untuoso, con cuerpo y persistencia media que iba muy bien con el nivel de dulzor del bienmesabe, que, además, venía acompañado de una salsa de Porto.
Y así terminó la velada. En definitiva, una de esas experiencias enogastronómicas inolvidables. Gracias a Mariby, a Oster, a Victor, a Maya y a sus respectivos colaboradores.
Publicado por Jesús Nieves Montero en 9:09 0 comentarios
Etiquetas: argentos, Curiosidades, degustaciones, italianos, Maridaje, notas de cata, portugueses, uruguayos, Vinos blancos, Vinos de postre, Vinos tintos
sábado, 14 de junio de 2008
Una alternativa: maridaje con series de TV
Revisando la blogsfera nos topamos con unvinito.com, dedicadoa acerca el vino "a los mortales".
Lo interesante es que en un post plantean lo siguiente: ¿cuál es el mejor vino para ver una serie de televisión?
En ese caso hablan de Lost, sin embargo, rápidamente nos vino a la mente un maridaje casi automático y es con Grey's anatomy: para nosotros no hay mejor combinación que un buen sauvignon blanc y, en particular, el Chateau Los Vascos para ver los enredos de cama y camilla del Seattle Grace.
¡Salud!
Publicado por Jesús Nieves Montero en 14:22 1 comentarios
Etiquetas: chilenitos, Curiosidades, Maridaje, Vinos blancos

