domingo, 2 de mayo de 2010

Primer #Tuityvinos de Caracas: De todo hubo en La viña del Señor

Ayer, sábado 1ero de mayo de 2010, a eso de las 11:25 pm, salíamos de La Viña del Señor con la misión cumplida: con la ayuda de buenos amigos ideamos, convocamos, organizamos y pusimos a andar el 1er Tuityvinos de Caracas en este local del Centro San Ignacio.

Durante 5 horas, personas que en muchos casos ni nos conocíamos en personas y que, en el fondo sólo teníamos en común el ser amantes del vino y tener una cuenta de Twitter -aunque a medida que pasó la velada nos dimos cuenta de que eso no era tan así-, estuvimos conversando, viéndonos las caras y, sobre todo, probando buen vino, recordando que, más allá de la calidad intrínseca de una botella, vale -y mucho- el ambiente en el que se comparta.

Yo llegué a las 6:30 pm. El local estaba vacío, sólo las niñas de Luis Elías jugando con unos corchos. Un grupo pasó tímido con una botella y siguió de largo. No me aventuré a decirles que, efectivamente, allí era la cosa. Sinceramente nunca me sentí tan solo, con la incertidumbre, la duda que me decía: ¿y si toda la gente se arrepiente y quedamos unos tres o cuatro personas?

Fue cuando recordé 1994, un concierto de Fito Páez en el Poliedro con muy poca gente, unas 3 mil personas. Fito salió, vio al público y nos invitó a meternos todos en la "olla": "somos pocos pero lo que vale es el cariño" dijo y cantó como con el Luna Park repleto.

Entonces me decidí: tengo una botella, por lo menos Adriana (@EnofilosLounge) y Gonzalo vienen, así que a disfrutar. Pero llegó primero mensaje de Alejandro (@Tecnorrante) y fue aparecer en el messeneger de Blackberry y llegar él con su mochila. Luego, efectivamente, Adriana y Gonzalo. Y @lila_vega. Y @dranieves, @Maybell1982 y @fernandofranz. Y Maya (@MayaSommelier). Y siguieron llegando. Menos Poliedro, más Luna Park.

Pasadas las 7:30 pm cuando pude, como se ve en esta primera imagen, hacer una pequeña introducción. Decir que lo que me preocupa a veces de Twitter es la importancia que tiene a lo que hacemos detrás de un avatar y su tránsito hacia la realidad y cómo lo habíamos logrado. Ya teníamos en marcha el Primer #Tuityvinos de Caracas.



Los vinos: de todo hubo

Yo quise inventar, variar un poco, pero me mantuve fiel a mi selección: una botella de Chateau Indage Chardonnay venido de la India que compré en una venta especial de la distribuidora Veneto América. Con esa abrimos y, a partir de ese momento, comenzó un desfile de etiquetas, unas conocidas y unas verdaderas joyas.

Rompimos el mito del vino rosado con uno que vino desde Abruzzo, estaba casi toda la gama de Castillo de Molina, los recién llegados vinos de la Patagonia Postales del Fin del Mundo,
españoles elaborados con garnacha, tempranillo, cabernets chilenos, de verdad que nuestra "carta" poco tenía que envidiarle a la carta de La viña del Señor.

Hubo vinos para quien le
gustan los sabores fuertes y arrebatados o los más elegantes, para quien fue a tomar un par de copas y para quien fue a aprender y, además, hubo mucho vino, sobró el vino.

Pero esto no se tradujo en, como tantas veces repetí, un "echarse unos palos". Varias personas, libretas en mano, iban tomando notas, comparando apreciaciones, recorrían la sala -que, no es por nada, nos quedó pequeña-, conve
rsando para confirmar si alguna nota de cereza o un regusto a café espresso había sido sentido también por los demás.

La variedad llegó a un punto que hubo, incluso,
un vino mexicano, un Chateau Domecq, una verdadera rareza que agradezco de manera especial a el tocayo de Novatos del vino@ndelvino) porque le tenías ganas hace tiempo a un vino de dicho país.

Yo, copa en mano, al mejor estilo de mi admirado
(Jay Gatsby serví vino, vi tomar vino y tomé yo mismo muy poco vino. Realmente era una manera natural de consumar esa relación a la vez distante y significativa con aquellas personas que comparten conmigo los esfuerzos de la Videoguía del vino en Venezuela y El vino de la semana.

Incluso una medida de control sobre el vino, unas tarjeticas cuyo uso habíamos explicado en el post sobre la dinámica del tuityvinos resultaron inútiles. Más bien, de cuando en cuando, me repetía la gente del local:
"todavía quedan botellas, ¿las abrimos?". Casi como el milagro de la multiplicación del vino. Una verdadera "noche de las copas llenas".

Hasta tiempo nos dio de invitar a Maya García a que nos acompañara para realizar un par de preguntas para dos pequeños premios:
una botella de Ampakama, vino base de Casa Montes y a penas por ser comercializado en Venezuela, y un ejemplar del Semanario de Vinos que creó mi jefa en la revista de Supermercados Unicasa, Mariby Pérez, y que yo co-redacté y corregí.

¿Los "felices ganadores"? @warmth y @ndelvino.

Cierre y balance
Como un comando de campaña electoral en noche victoriosa, ya a las diez y media era claro que los objetivos básicos se había cumplido, así que nos animamos a abrir este moscatel dulce de Torres, para ir mostrando nuestra intención de terminar.

@Tecnorrante estaba fajado con su computadora, Luis (@conjurado) pasaba de un lado a otro viendo el local repleto, @Chegoyo conversaba con los lectores de sus ensayos. Ya habían llegado @Pomarrossa, @Naldoxx, @Valenruizl. @Carlamariela se había reportado desde Maracay. Todo entonadito.

Creo que, en buena medida, todos quedamos impresionados por la convocatoria. Y es más que claro que sólo con ayuda desinteresada y oportuna de personas como Adriana (@EnofilosLounge), Tibisay (@tibiguerra) y Maya García (@MayaSommelier), así como del resto de las personas que hicieron RT a la información del evento, incluyendo a los amigos de @LaGuiaDelDia que hasta minutos antes estuvieron invitando, se puede lograr un evento.

¿Que quedan cosas por mejorar? No quiero ser malinterpretado pero si el Salón Internacional de Gastronomía, después de tantas ediciones es perfectible, ni qué decir del 1er #Tuityvinos. Ayer todo era experimental y tentativo, ahora vamos a tomar fuerzas para poder delinear mejor el evento, corregir las fallas pero, sobre todo, arriesgarnos una vez más a crear un ambiente propicio para compartir el mundo del vino entre los tuiteros de Caracas y ciudades cercanas.

Casi no tomé vino -ya lo había dicho-, casi no pude tuitear. Sólo serví vino y observé y me sentí afortunado y dichoso por ver en primera fila esa velada exquisita.

¡Salud!

4 comentarios:

warmth dijo...

Genial post, aunque hay un pequeño error: El Ganador del Semanario fui yo @warmth! jajaja

Sinceramente fue un total éxito! Al punto donde yo, no conocedor de vinos a la altura de muchos que estaban ahí, termine aprendiendo cosas increíbles como por ejemplo el significado y uso de los diferentes tipos de botella, explicado por @MayaSommelier de una manera esplendida. Sin dejar a un lado que termine degustando platillos y tapas del local bebiendo vinos exquisitos y raros haciendo comentarios ya como todo un catador jajaja.

Ojalá con mi comentarios a través de los DMs el próximo sea aún mejor! Porque sin duda alguna ESTARÉ AHí! Una vez más les agradezco a todos por su comportamiento y compromiso ante un minievento que se convirtió en una experiencia súper grata de muchos más de los que se esperaban.

El Tecnorrante dijo...

Muy buena la reseña, doc! Me estoy animando para escribir una también en mi blog. Mientras, de nuevo, una felicitación por el tremendo evento que resultó este primer #tuityvinos.

Saludos.

Carlia dijo...

Jesús aunque no puede estar, me sentí en el evento al leerlo! Felicitaciones y que se siga repitiendo

FedericoX dijo...

Muy buena reseña, yo no pude asistir por una visita inesperada, pero al leer esto de verdad que me animo a confirmar desde ya pra la 2da edicion..