(via el nacional)
La producción de uvas en Venezuela está prácticamente concentrada en los estados Lara y Zulia, que en conjunto suman 330 hectáreas de siembra de este fruto, y las proyecciones indican que irá en aumento en los próximos cuatro años cuando se espera que lleguen a 350 hectáreas, gracias a los proyectos de expansión que lleva adelante Empresas Polar a través de Bodegas Pomar.
Hasta mediados de los años ochenta, las siembras de uvas en el país eran para la variedad de mesa, que son más gruesas, de mayor pulpa, poco jugo y con bajo contenido de azúcares, si se compara con las que se requieren para la producción vinícola, que son de menor tamaño y más líquido.
A mediados de los años cuarenta y durante los cincuenta del siglo XX, con la llegada de inmigrantes de Italia, España y Portugal se intentó llevar adelante la cosecha de la planta de uva de vino propia de esos países y se mencionan experiencias en San Juan de los Morros, Villa de Cura, y en Valencia.
Vale mencionar que los nombres de urbanizaciones emblemáticas de la capital del estado Carabobo como La Viña y El Viñedo deben su nombre a esas siembras. Sin embargo, no hubo avance hasta que se concretó el proyecto de Pomar, junto con Martell de Francia y el Instituto de la Uva de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, que impulsó los estudios en el valle de Altagracia, próximo a la población de Carora, donde estaban las condiciones para la uva de vino.
"No existe otra zona en el país donde se pueda dar la uva de vino porque se requieren zon
as áridas y altas, como las de Altagracia, y también en otras poblaciones del estado Lara como El Tocuyo, Quibor y Humocaro", explica Guillermo Vargas, enólogo de Bodegas Pomar.
"Hay otras regiones, Falcón y Sucre, e incluso la isla de Margarita, donde podrían darse sólo uvas de mesa porque son terrenos áridos pero bajos", agrega el experto.
Las cifras reflejan que la actividad vinícola nacional permitió que las siembras de este fruto, en 20 años, se duplicarán y en la actualidad la proporción entre uva de mesa y vino guarda una relación entre 55% y 45%, respectivamente, con respecto a la producción total que está por el orden de 5.700 toneladas al año.
Frente a Chile
La labor d
e Pomar ha ido asociada a un repunte del consumo de vino, que en 2009 alcanzó el récord de 900.000 cajas, según cifras preliminares. Este volumen incluye importaciones principalmente de Chile, más producción nacional que suma 65.000 cajas. Hasta 2008, se había alcanzado un promedio de 700.000 cajas anuales.
"El crecimiento del consumo de vino no implica un repunte similar en la viticultura nacional", expresa Gabriel Machado, director del área de vinos de Empresas Polar. "Una de las ventajas que ha tenido Chile en Venezuela es la posibilidad de usar el convenio Aladi, lo que les ha permitido tener acceso al dólar oficial de 2,15 bolívares", agrega.
Esta situación ha favorecido que los precios de los vinos chilenos hayan permanecido competitivos frente a los europeos y nacionales, pero el comportamiento muestra una oportunidad para los productos nacionales toda vez que en la actualidad no se están otorgando dólares oficiales ni siquiera a la tasa de 4,30 bolívares por dólar.
(las fotos de Guillermo Vargas y de Viña Altagracia son de los amigos del Club Amantes del Vino)
viernes, 9 de abril de 2010
Vino con sabor venezolano:del sueño al hecho
Publicado por Jesús Nieves Montero en 13:33 0 comentarios
Etiquetas: chilenitos, enólogos, negocio del vino, produccion, venezuela
jueves, 3 de septiembre de 2009
Champagne en crisis: artículo de Wall Street Journal Américas
La champaña se ha quedado sin burbujas.
Los productores de champaña acordaron recoger 32% menos de uvas este año, lo cual dejará que miles de millones de frutos se pudran en el suelo. Con esto, su objetivo es contrarrestar el declive de las ventas del vino espumoso en todo el mundo como consecuencia de la recesión económica.
El resultado de esta disminución en la vendimia (recolección de las uvas) será un recorte de 44% en la producción de botellas de este año. Hasta ahora, representa una de las señales más signifi cativas de cómo el menor consumo está afectando a este segmento del mercado de bienes de lujo. Los cultivadores y embotelladores de la región de Champaña, en Francia, no han reducido de manera importante la vendimia desde 1995, cuando se intentó limitar una cosecha inusualmente grande.
Se pronostica que las ventas globales de champaña se precipiten este año a 260 millones de botellas frente a su máximo de 339 millones en 2007. Las ventas entraron en un bache en 2008 a medida que se expandía la recesión, registrando su primer declive, a 322 millones de botellas, desde 2000.
Como resultado, compañías como LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton, el mayor fabricante de champaña del mundo, han estado presionando para reducir las reservas globales de la bebida en vez de tener que evacuar sus bodegas repletas de botellas a precios de remate. La institución que supervisa la industria, el Comité Interprofessionel du Vin de Champagne, calcula que hay más de 1.200 millones de botellas en bodegas esperando a ser vendidas.
Sin embargo, la iniciativa es controvertida. Hasta hace apenas un año, el gobierno francés planeaba expandir las tierras para cultivo en Champaña, la única región del mundo donde se puede utilizar ese nombre, debido a que se esperaba que la demanda creciera.
Agricultores independientes de la región de Champaña suministran 90% de la fruta que necesitan los embotelladores.
La vendimia de este año empieza en las próximas dos semanas.
Según la decisión que ha tomado la asociación de Champaña, el volumen de uvas que pueden recogerse este año será de 9.700 kilogramos por hectárea de tierra, frente a los 14.200 kilogramos por hectárea autorizados el año pasado.
Esto representa un recorte de 32% en la cosecha. También por primera vez, sólo 82% de las uvas recogidas serán embotelladas este año; el resto reposará en barriles al menos durante otro año hasta que se estabilicen las ventas.
El volumen de las vendimias es fi jado cada año por un comité formado por representantes de los agricultores de la vid y las embotelladoras.
"A todos nos ha afectado" la crisis, dice Jean-Marie Barillère, director de Champaña para LVMH. "Cuando las ventas cayeron más de 20% por debajo de las proyecciones, teníamos un exceso de reservas". LVMH, que controla marcas como Moët et Chandon y Veuve Clicquot, dijo que las ventas del primer semestre de sus vinos y champañas descendieron a 458 millones de euros (US$655 millones), 28% menos que en el mismo lapso de 2008.
En las últimas semanas, LVMH y otros productores solicitaron un recorte de 50% en el volumen de la vendimia de este año. Sin embargo, los agricultores independientes se opusieron rotundamente. Los cultivadores dicen que están resentidos por las dificultades causadas por lo que consideran expectativas de ventas demasiado ambiciosas de los productores de champaña. (via el nacional)
Publicado por Jesús Nieves Montero en 8:33 0 comentarios
Etiquetas: Champagne, Curiosidades, negocio del vino, Polémicas
